Los beneficios ocultos de nuestras aceitunas tradicionales
Las aceitunas, un pilar de la dieta mediterránea, no solo son un delicioso aperitivo, sino también una fuente natural de probióticos vivos que pueden aportar notables beneficios a tu salud. A diferencia de muchos productos en el mercado, las aceitunas fermentadas de manera tradicional conservan estos microorganismos beneficiosos, convirtiéndolas en un auténtico alimento funcional.
Cuando se habla de probióticos, es común pensar en el yogur o el kéfir, pero las aceitunas albergan de forma natural bacterias ácido-lácticas. Principalmente de los géneros Lactobacillus, como Lactobacillus plantarum y Lactobacillus pentosus. Estos microorganismos no solo son responsables del sabor y la conservación característicos de las aceitunas, sino que también interactúan con nuestro cuerpo de manera positiva.
Además de los múltiples beneficios ya mencionados en nuestros artículos Aceitunas, fuente ancestral de probióticos y prebióticos y Postbióticos en aceitunas, vamos a mencionar algunas ventajas menos conocidas de su consumo.
El secreto está en la fermentación: ¿cómo llegan los probióticos a tus aceitunas?
El proceso es completamente natural. Los microorganismos probióticos se obtienen a través de la fermentación espontánea.
- Origen natural: Las bacterias, fundamentalmente del género Lactobacillus, ya forman parte de la microbiota natural de las propias aceitunas o se encuentran en el ambiente de producción. Durante el proceso de fermentación, estas bacterias proliferan. Investigaciones del CSIC han demostrado que estas bacterias se asocian y se adhieren a la piel de las aceitunas durante la fermentación.
- Conservación en frío y sin pasteurizar: La clave para que estos microorganismos lleguen vivos a tu mesa es que las aceitunas no se sometan a tratamientos térmicos agresivos como la pasteurización o la esterilización después de fermentar. Estos tratamientos destruirían los probióticos. Por ello, se conservan en refrigeración, permitiendo que las bacterias beneficiosas permanezcan viables y activas en el producto final. La propia acidez que se genera durante la fermentación también ayuda a conservar el producto y a la supervivencia de estas bacterias.
Un abanico de ventajas para tu bienestar
Mejora tu digestión y la absorción de nutrientes: Los probióticos contribuyen a mantener el equilibrio de la microbiota intestinal, lo cual es esencial para una digestión correcta. Además, la actividad de estas bacterias tiene un efecto proteolítico y lipolítico, es decir, ayudan a descomponer y «predigerir» las proteínas y grasas del alimento. Esto no solo facilita la digestión, sino que mejora la biodisponibilidad y absorción de dichos nutrientes, potenciando los beneficios de lo que comemos.
Refuerza tu sistema inmunitario: Una microbiota intestinal equilibrada es fundamental para que el sistema inmunitario madure y funcione correctamente. Los probióticos ayudan a modularlo, es decir, a regular su respuesta para que sea más eficiente.
Protección frente a patógenos: Las bacterias probióticas compiten por el espacio y los nutrientes con microorganismos dañinos en el intestino. Al ocupar este espacio, dificultan que los patógenos se instalen y proliferen, ayudando así a prevenir infecciones.
Un aliado contra la sal: Estudios científicos han observado que bacterias del género Lactobacillus pueden ayudar a contrarrestar los efectos negativos de la sal en nuestro organismo. Un estudio publicado en la revista Nature destaca que el microbioma intestinal, y en particular estas bacterias, podrían ser un objetivo terapéutico para contrarrestar condiciones sensibles a la sal, como la hipertensión.
Defensa ante metales pesados: Ciertas bacterias probióticas tienen la capacidad de atraer, retener y secuestrar metales pesados. Específicamente, se ha demostrado que la cepa Lactobacillus pentosus, presente en las aceitunas fermentadas, tiene una notable capacidad para unirse a metales como el mercurio y el cadmio, evitando así que nuestro aparato digestivo los absorba y reduciendo su toxicidad.
En un mercado donde los consumidores buscan cada vez más alimentos que cuiden de su salud de forma natural, las aceitunas fermentadas refrigeradas se posicionan como una opción innovadora y tradicional a la vez. La próxima vez que disfrutes de unas aceitunas, recuerda que estás saboreando un alimento vivo, lleno de historia y de beneficios para tu bienestar.
